De lejos, hace tiempo ya adivinaba tus pasos, torpes y estúpidos como casi siempre, disparaste y el tiro te salió por la culata. Venganza amorfa lanzada contra el espejo. Pensabas que era tonto porque tú no eres lo suficientemente inteligente…. Ha sido muy divertido.
Sucia escultura de nieve y alquitrán, una sonrisa fingida, bañada por incesantes lágrimas bajo un sol invernal, un adiós lento y doloroso, agónico hasta el final. Vidas fugaces, momentos que recordar diluidos para siempre, calle abajo, lentos e incurables. Alcantarilla, fría tumba metálica y gris, hambrienta de vidas y despojos. Fue bonito mientras duró.
Una vez más, sentimientos fallidos oxidándose en la cuneta, convirtiéndose en una podredumbre de recuerdos amargos, en falsas esperanzas vertidas a cualquier alcantarilla, contaminando de desamparo el mundo oculto bajo nuestros pies. El miedo intrínseco es una enfermedad que mata lentamente, aniquilando sueños y deseos, paradoja en estado puro, una aberración furtiva atrapada en nosotros mismos, destrozándonos por …
Olvido, nunca fue intencionado trasto andrajoso, vomito digital, blog de mis desdichas, colocones y pretensiones frustradas. Te di vida, te puse un nombre, y al cabo de los años, cuando la confianza ya daba asco, te metí de patadas en la boca, violencia de “blogenero” lo llamaría; si alguien tiene una idea mejor que lo diga en los …
Impecables, relucientes bajo la luz del sol, con las punteras hacia arriba, quizás indicando el destino de su dueño, de su esmerado bruñidor. Nunca pensé que los zapatos de un muerto estuviesen tan limpios, en mi vida solo he visto el cadáver de una de mis bisabuelas, y en aquel caso apenas vi un rostro centenario que asomaba …
Gris cálido, antagónico y aquietado;
Una mañana de mayo,
de lluvia sobre los llovidos charcos,
del olvido siempre olvidado.
Audio: Loess – Brumal
Album: Wind And Water [n5md 138] [2006]
Label: n5MD
No eras nadie más que aquello que tú sabes que fuiste, la adicta a lo destructivo e insano, esa droga que mata pero no coloca. Tú vicio era mi crueldad, y yo solo quería experimentar, ser un nuevo doctor Hofmann, aprender como dejar de ser un santo, renunciar a aquel agitador manual, repetitivo …

Echo de menos todo aquello: sumergirnos en la tierra rodeados de fuego y litros de divinidad rojiza, tentar el infierno con los pies y acariciar el cielo con las manos, el reflejo felino de las pupilas en la oscuridad, el olor de …