No eras nadie más que aquello que tú sabes que fuiste, la adicta a lo destructivo e insano, esa droga que mata pero no coloca. Tú vicio era mi crueldad, y yo solo quería experimentar, ser un nuevo doctor Hofmann, aprender como dejar de ser un santo, renunciar a aquel agitador manual, repetitivo y vomitante de proteínas sin sentido. Tu boca era mejor que todo aquello, cuando vi como devorabas chupachuses, supe que mis ojos se volverían de un blanco fantasmagórico, plenilunio, lechoso quizás después…
Al anochecer sentía lo duro que resultaba todo eso entre mis manos, entonces la mirada se me tornaba maldita y atroz, rojiza y áspera como el suelo ensangrentado. Tú siempre estabas cerca, pendiente del diablo, a golpe de vista, fácil e inconsistente. Entonces yo silbaba y caminábamos hasta que la oscuridad nos engullía, allí te dejaba hacer. Naciste para ello, eso me decían las estrellas mientras observaba el firmamento, con la cabeza alta y los ojos entrecerrados, retransmitiendo hacia la bóveda celeste en mi lenguaje alienígena de gemidos y suspiros.
Cuando bebías demasiado me preguntabas lo que yo no quería responder, era extremadamente fácil mentir y por eso me jodía demasiado. Todo indicaba que el lado oscuro me iba despojando de humanidad, sentía ese sombrío poder en mis manos, en mi prolongación más cambiante y predecesora, en tu chupachus favorito.
Vil e infame, lo sé…
Audio: Xela – Last Breath
Álbum: For Frosty Mornings And Summer Nights [2007]
Discográfica: Type Records
Oye lo que no tiene sonido. Aprende todo y luego olvídalo todo. Aprende el camino, luego encuentra el tuyo propio. El músico puede saber kung fu, el poeta pinta cuadros con las palabras y hace llorar a los emperadores; Esto también es kung fu. Pero no lo nombres amigo, porque es como el agua. Nada es mas suave que el agua, sin embargo puede destruir la roca. No pelea, fluye alrededor de su rival. Sin forma, sin nombre. El verdadero maestro reside adentro. Solo tú puedes liberarlo…
Palabras de Jet Li (el Monje Silencioso) y Jackie Chan (el Borracho Inmortal), enseñando conjuntamente a su pupilo Michael Angarano (El viajero) en la película El Reino Prohibido. Según dice la wikipedia, es la primera película que estos dos maestros de las artes marciales realizan juntos, y sí, resulta impresionante verles mano a mano en acción. Si os gustan las ostias como panes artes marciales, las leyendas y los paisajes chinos, no dudeis en verla, es una película entretenida con la que pasar un rato agradable. El punto negativo, es el toque americano (típicos tópicos y trama facilona) que aporta el director.
Por si os pica la curiosidad, aquí tenéis el trailer subtitulado al español que ha realizado un aficionado llamado Armin Badas:
“Hola cariño, ¿quieres que te folle como nadie te ha follado en tu corta y jodida vida?”
Por Jean Murder
Según él hay 2 resultados posibles:
No esta mal, tienes el 50% de posibilidades de echar un polvo sin tener que perder 2 horas charlando acerca de cosas que, en el fondo, no te importan una mierda.
El blog vuelve a funcionar con normalidad, el haber llegado a la portada de menéame causó una sobrecarga en el servidor donde anteriormente se alojaba esta bitácora, el blog estuvo fuera de servicio durante aproximadamente 24 horas. Escribiré un artículo más detallado sobre el efecto menéame y sus consecuencias, tanto positivas como negativas, en los próximos días.
Saludos y perdonar las molestias.
La Estación Central de Michigan (Detroit, EEUU), un imponente edificio de 70 metros de altura y 46.000 metros cuadrados, fue construida en 1913, su situación, bastante alejada del centro de la ciudad, fue un intento de hacer mas prospera la zona donde fue ubicada. En un principio ese proyecto tomo vida, durante la década de los años 20 varios empresarios comenzaron a comprar terrenos cercanos a la estación abriendo tiendas, edificios de viviendas… etc. Poco después llegó la Gran Depresión y las cosas comenzaron a cambiar, a la crisis se unieron problemas de diseño como la falta de parkings, que en aquella época se hacían ya necesarios por el considerable número de vehículos que circulaban por la ciudad. Con el paso de los años la estación fue quedándose en el olvido, y en su devenir, las diferentes compañías ferroviarias fueron cerrando líneas. Durante la segunda guerra mundial la estación paradójicamente volvió a la vida, debido al considerable transporte de soldados y material de guerra, pero una vez que la guerra terminó, el volumen de pasajeros comenzó a declinar. En 1956 se intentó vender la estación por 5 millones de dólares, la tercera parte de lo que costo construirla, hubo otro intento en 1963 y también fracaso. Después de muchas idas y venidas la estación cerró definitivamente en 1988. Hoy en día, después de 20 años abandonada, la estación se ha convertido en el lugar ideal para grafiteros, mendigos, yonkis y fotógrafos. Esta tarde he estado dándome un paseíto resacoso-dominguero por Flickr, y me han resultado curiosos varios álbums fotográficos dedicados a la mencionada estación, aquí os dejo los que me han parecido más interesantes (hacer clic sobre las imágenes para ir álbum del autor):
Autor: Caterpillars
Autor: Carey Primeau
Autor: Mike Harabedian
Autor: Dan Evan
Algunos datos interesantes:
La Estación Central de Michigan ha aparecido en 4 películas: Transformers, La isla, Naqoyqatsi y Cuatro Hermanos.
Fuente: Wikipedia
El Plan Hatuey es una novela con un amplio contenido político-militar, a lo largo de la misma, el autor demuestra sus vastos conocimientos al respecto. Razones no le faltan, Pablo Gato es un afamado reportero que ha cubierto numerosas guerras, actuaciones terroristas, desastres naturales y fenómenos políticos.
Texto de la cubierta:
El general cubano Carlos Hernández ha decidido castigar al capitalismo de una manera que jamás podrá olvidar. Se dispone a atacar con los cazas cubanos a su mando una central nuclear de Florida. De esta forma, y sin tener en cuenta las más que probables represalias que su propio país sufrirá después, va a activar el Plan Hatuey. Los resultados serán desastrosos. El país más poderoso del mundo, incapaz de responder coordinadamente ante catástrofes naturales como el huracán Katrina, se verá sumido en el caos.
Pablo Gato ofrece en El Plan Hatuey una magistral lección de política y estrategia militar. Conocedor como pocos de los entramados del poder en América, Gato ha tejido una densa trama que nos atrapará hasta la última línea.
Mi opinión:
Los puntos fuertes de la novela, desde mi visión personal, son la substancial cantidad de detalles sobre la metodología de los espías, los datos pormenorizados sobre el armamento del ejército cubano así como del que dispone el americano en la zona de Florida, el entramado militar de ambos países y sus políticas de seguridad, las condiciones de vida de los cubanos: tanto de los que residen en la isla como de los exiliados. Todos esos detalles sin duda consiguieron mi atención y, por momentos, la novela se convirtió en algo adictivo, después apareció Marta y todo cambió, la putada es que el cambio no fue para mejor, ella llego sin avisar a una novela que prometía y sus curvas hicieron que todo careciese de sentido. El espía se convirtió en un pastoso encoñado hasta la médula y Marta, no menos pastosa, le lleno la cabeza de cansinos “te amo, te quiero mi vida”, que queréis que os diga, nunca me había jodido tanto una historia de amor, es grumosa, cansina y desmiembra una trama que, de primeras, tenía muy buena pinta. Hubiese preferido muerte y destrucción, una novela sin alma, despiadada y fría, tal como era Héctor Lara (el espía cubano) antes de que Marta apareciese en su vida. Opino que Pablo Gato puede crear buenas novelas de espionaje y temas político-militares, pero por favor que se olvide de las historias de amor, no son su fuerte, parecen romances de quinceañeros que solo saben decir 3 cosas: te quiero, te amo, siempre estaré contigo. No entiendo como el autor es capaz de narrar como un espía vacía un cargador entero con un subfusil sobre uno de sus subordinados, describiendo como su cadáver queda destrozado e irreconocible a base de tal sobredosis de plomo, y luego nos relata una historieta amorosa con anillitos y temas somnolientos y reutilizados hasta la saciedad. En definitiva: Marta nunca debió aparecer en la vida de Héctor Lara, tampoco en la de Pablo Gato.
Algunos datos interesantes:
El Plan Hatuey existe: En 1983, durante la invasión norteamericana de Grenada, Fidel Castro encargó la elaboración de un plan militar de contingencia para la destrucción de la central nuclear Trukey Point, situada a 25 millas de Cuba, al sur de Miami, en la costa de Florida. Al parecer, un antiguo jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria, el general Rafael Del Pino Díaz, que desertó y escapó a Estados Unidos en 1987, hizo público el plan que cuba había elaborado, advirtiendo de este modo a las autoridades de Estados Unidos.
El Plan Hatuey
Editorial: Verbigracia
ISBN: 84-934025-8-3
Precio: 21€ (gastos de envío incluidos)
Puedes leer un extracto (PDF)

Echo de menos todo aquello: sumergirnos en la tierra rodeados de fuego y litros de divinidad rojiza, tentar el infierno con los pies y acariciar el cielo con las manos, el reflejo felino de las pupilas en la oscuridad, el olor de la carne crepitando sobre las brasas, aquellos juegos de palabras en los que perder tiene premio. Rituales que jamás serán lo mismo en la superficie, allí abajo todo toma un cariz distinto, las paredes de tierra muestran las huellas que nuestros antepasados infringieron al adentrarse en ella, quizás trataban de encontrar el camino hacia la matriz que nos dio la vida. Afuera, la mágica inmensidad de la naturaleza noctámbula gime de placer en múltiples entonaciones, retozando bajo un cielo estrellado hasta el infinito; salir y prestar atención a los sonidos mientras levantas tu mirada al cielo es una cura de humildad en toda regla.
Audio: Biosphere – Gravity Assist
Álbum: Shenzhou [2002]
Discográficas: Beatservice Records, Touch.
Todo es tan estúpido que esta podría ser la contienda perfecta para aquellos que se creen inteligentes.
Audio: Nils Petter Molvaer – Visitation
Álbum: Re-Vision [2008]
Discográfica: Sula Records